El proceso de envejecimiento de nuestro organismo comienza a insinuarse a partir de los 30 años y a evidenciarse a los 40, momento en que se produce una reducción importante de la hormona de crecimiento. Este proceso, que afecta cada célula de nuestro organismo, se manifiesta en la piel de cara y cuello con pérdida de su elasticidad y textura, produciendo flacidez y arrugas. A su vez, los tejidos subcutáneos sufren atrofia y cambios en su posición original. El lifting es el procedimiento quirúrgico destinado a corregir estos aspectos, reposicionando el tejido muscular subcutáneo y eliminando el exceso de piel con lo que se recuperan los relieves faciales proporcionando un efecto de rejuvenecimiento y vitalidad.
TÉCNICA
La incisión se realiza en la raíz del pelo por encima de la oreja, baja por delante de ella, rodea el lóbulo y el surco auricular posterior para introducirse horizontalmente dentro del pelo hacia la nuca. En casos indicados, la incisión se puede reducir a la región anterior de la oreja (MACSlift).
En los casos en los que hay que cerrar el músculo plastima para eliminar las bandas verticales del cuello, es necesario un pequeño corte debajo del mentón de 3 a 4 cm. que queda perfectamente oculto.
Una vez despegada la piel, se colocan puntos a las estructuras profundas, llevándolas a su posición original. Finalmente se retira el excedente cutáneo.
La anestesia es local, con sedación oral o endovenosa. El tiempo quirúrgico es de 4 horas.
PREOPERATORIO
Rutina de sangre.
Valoración cardiovascular.
CUIDADOS POSTERIORES
Los puntos se retiran entre los 7 y 12 días. Durante los primeros días es normal que exista edema, moretones y una sensación de adormecimiento de la piel que desaparecerá progresivamente.
Si bien algunos pacientes están en condiciones de exponerse socialmente a la semana de realizada la intervención, lo común es que esto ocurra entre los 15 y 21 días. |